Me llamo Micaela y mi padre es Lucio Cabañas
Autor: Micaela Cabañas*
Mi nombre es Micaela y mis apellidos Cabañas Ayala. Nací en un pueblo del estado de Guerrero un 29 de septiembre de 1974, en la comunidad de Tixtla.
Mi madre, Isabel Ayala, y toda la familia Cabañas se encontraban en el centro de salud de esa comunidad cuando fueron aprendidos y llevados al puerto de Acapulco para ser encarcelados y después de algún tiempo llevados al Campo Militar número 1 en la ciudad de México y al cabo de 18 meses ser liberados y enviados cada quien por su camino.
Pasaron algunos años (20) en los que nuestra vida prácticamente transcurrió sin ningún contratiempo, en la más absoluta discreción, puesto que la gran mayoría de nuestros conocidos no sabían que éramos familiares del profesor Lucio Cabañas. Claro, de vez en cuando se me llegaba a salir decirlo a algunos de mis amigos, pero yo sabía que a ellos no les importaba mi procedencia.
La mayor parte de mi niñez fue profundamente triste, porque no decirlo, siempre añorando el consejo, la caricia de un padre o simplemente a quien llamar papá.
Mi mami siempre trabajando, por lo que gran parte del tiempo yo estuve encargada en la casa de algún tío o tía que me quisiera cuidar.
Crecí con muchas carencias, siempre deseando tener dinero para gastar en el recreo o unos zapatos nuevos. Una constante fue la falta de amor, comprensión y consejos; la verdad es que por alguna razón a los 18 años empecé a trabajar en una terminal de autobuses para pagar los estudios de la carrera que yo quería. No fue fácil, pero tampoco imposible y entendí que cosas que más trabajo cuestan son las que se valoran más. Por fin termine mis estudios, sin una preparación política ni nada qué ver con los movimientos sociales.
Tuvieron que pasar una serie de acontecimientos para que yo pudiera comprender lo importante que es tener un padre como Lucio Cabañas y darme cuenta de todos los proyectos que dejó inconclusos.
El legado de Lucio
En estos momentos me emociona enormemente poder conocerlos, darles seguimiento y continuidad y poder dignificar a las personas que lucharon a su lado y que han muerto por darle a nuestro estado de Guerreo un mejor futuro, lleno de oportunidades para todos, pero en especial a los más desprotegidos.
Cada mañana despierto preguntándome que sería de mí sin la existencia del profesor Lucio Cabañas, quien dejó un legado de vida para todos los mexicanos, ya que el movimiento revolucionario que encabezó ha dejado una huella imborrable para todos los movimientos sociales y partidos políticos que se dicen de izquierda.
También me emociona pensar que tanto trabajo, esfuerzo y muertes ha costado concretar algunas de las propuestas que tenía el profesor Lucio y que durante el paso de los años se han ido realizando y que una vez obtenida la victoria muchos se han abanderado y echado a perder la lucha social.
Haber nacido de dos seres maravillosos que me dieron vida es el orgullo de mi vida. Puedo decir convencida que Lucio vive… en los corazones de todos los mexicanos que todavía anhelamos la justicia que nos ha sido robada desde los años de 1970.
A pesar de que su cuerpo ya no está con nosotros, sus ideales siguen vigentes en espera de que alguien, no sé quién o quiénes tomen la decisión de defender al pueblo de México, como lo hizo el profesor Lucio Cabañas Barrientos.
La ideología del profesor por ayudar al pueblo sigue y seguirá vigente por siempre, puesto que los futuros gobernantes llegan al poder y se enferman de codicia y corrupción y se olvidan del pueblo.
* Hija del profesor Lucio Cabañas Barrientos, profesora normalista, integrante del Consejo de Redacción del Periódico Madera
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ninguno
hay cosas que los libros de historia no comentan, no conocia este movimiento hasta ahora y no creo que haya sido casualidad. He estado buscando heroes y encontre a Lucio Cabañas. Es una lástima que no se mencione en los libros de historia de México, puesto que por lo que he leído tuvo gran movimiento social, es una lástima que se les vea como delincuentes cuando en realidad son mártires de la nación, ojalá hubieran más hombres así, sobre todo en estos días que es necesaria una lucha social para generar un verdadero cambio a la nación la cual esta manifestando el fenomeno de la lucha armada del narcotrafico consecuencia de los años de corrupción de los gobiernos anteriores.